LAS MALDADES DE KARINA, LA EXGUERRILLERA DE LA FARC

Categoría: Conflicto Armado

Fecha: mircoles 12 de septiembre del 2012

12 de septiembre de 2012: Alias 'Karina' recibe una nueva condena de 17 aos de crcel por los delitos de desaparicin forzada y homicidio. Todos los detalles de esta nueva condena

LAS MALDADES DE KARINA, LA EXGUERRILLERA DE LA FARC

Fotografía 1: alias karina

27 de abril de 2010: Alias 'Karina' fue condenada a 40 aos de prisin por la toma del corregimiento Montebonito, Caldas, el 3 de marzo de 2006.
'Karina' entr en la caleta. La orden era matarlo sin hacer ruido.
-Le cort la yugular. No ms -recuerda.

Eran amigos. Ella tena 17 aos y uno de estar en las Farc. l, 24 25, un campesino que iba con frecuencia al campamento a soltarles algn dato o a saludar. Se caan bien, y por eso lo eligieron. l la mir al entrar, pero no dijo nada. Karina tampoco habl. Despus de matarlo, el comandante le entreg una pala para que ella misma hiciera el hueco y lo enterrara.

-Lo hice para demostrar que era capaz de matar.

Era un examen que tena que pasar -la prueba de que no le temblaba la mano para asesinar a sangre fra- y lo haba esquivado con su facha de no temerle a nada. 'De verdad, negra, usted no lo ha hecho?', le pregunt 'Efran Guzmn', su primer jefe en las Farc. Entonces programaron la cita con el muchacho. 'Si no lo mato, me fusilan', pens. Ya haba odo hablar de otras mujeres que se haban negado y entrado en pnico. La versin oficial era que las enviaban de regreso a sus casas. El rumor era que las mandaban acompaadas de otros guerrilleros con palas y bolsas de polister.

-A sus casas no llegaban -dice Karina-. Qu pesar con ese chino. Durante mucho tiempo viv con su imagen en la cabeza. Ya no.

USTED SE ENCUENTRA EN LA SALA DE CAPTURADOS DEL DAS. Esa frase, en maysculas, en negro, es lo primero que se ve al entrar. A partir de ese momento hay que pasar puertas controladas por guardias y candados, poner huellas digitales, recorrer pasillos y cruzar rejas hasta llegar al saln de visitas. Hay una mesa redonda de madera, asientos cojos y una imagen de la Virgen en la pared. Elda Nellys Mosquera Garca -nombre real de Karina- asoma su cabeza desde su celda, como tanteando el rostro de quien vino a buscarla. Camina lento hacia la sala, mirando al suelo. Es cascorva, acuerpada. Tiene puesta una balaca blanca, un bluejean oscuro y un saco de lana que le queda pequeo.

Da la mano sin mirar a los ojos y sin apretar. Est fra. Son las ocho de la maana y acaba de dejar los dos metros por uno y medio de su celda. Duerme sobre un par de colchonetas delgadas encima de un planchn de cemento (la segunda colchoneta fue peticin suya, por el fro bogotano); tiene una mesa que le sirve de escritorio, un televisor y una repisa con cremas para la piel. En la mesa estn los tres cuadernos en los que ha empezado a escribir su historia.

Sus manos son gruesas, grandes, muy grandes para sus 1,65 metros de estatura. Parece mayor de los 42 aos que dice su cdula. Hoy tiene los labios pintados de rojo y las uas con un esmalte blanco que ya se est cayendo. Sonre poco. La guerra le dej su ojo izquierdo muerto y el odo derecho casi inservible. Le falta un diente. 'La ms sanguinaria de las Farc', la mujer que ms alto lleg en esa guerrilla -comandante de frente-, la duea de un alias que muchas otras subversivas queran usar para ganarse un poco de su autoridad y provocar el mismo temor, pasa sus das casi sin hablar y viendo telenovelas (su romanticismo fue, de hecho, uno de los puntos dbiles que terminaron por acorralarla) en esa celda del Das a la que lleg por seguridad despus de estar en El Buen Pastor.

Luego de desertar, la guerrilla no la ve como gestora de paz, sino de traicin. 'S que 'Marcos' est ofreciendo 500 millones de pesos por mi cabeza', dice casi sin afectarse. Marcos es el coordinador de los tres frentes del oriente antioqueo, donde ella oper durante una dcada. 'Pero de la mano de Jesucristo voy a salir adelante', agrega. Tiene acento paisa, habla despacio. A veces suelta griticos, como un recuerdo del mando que algn da tuvo. En prisin toc una Biblia por primera vez. Se la regal uno de los jefes de sala que se acerc a hablarle despus de una semana encerrada sin que nadie le dirigiera una palabra. Cuando le habl, ella se solt a llorar. Sin camuflado, sin poder, sin arma, Karina no da miedo. Mucho menos lstima.
-Me mataron estos hijueputas -gritaba Karina.

-No se queje tan duro, negra, que nos van a rematar -le susurraba la guerrillera que haba quedado tirada a su lado.

Agosto de 1998. Quinientos guerrilleros de los frentes 58 y quinto -del que ella haca parte- se tomaron la base militar de Pavarand, en el Urab antioqueo. Los combates empezaron a las ocho de la noche y eran las tres de la maana. Bajo el mando de Karina estaba una compaa de cierre con cuarenta hombres. En medio del fuego vio que los militares estaban saliendo por un lado de la base, justo donde ella haba dispuesto a su equipo. Se acerc a verificar qu pasaba y not que no estaban en posicin. 'No dizque saben de esto?', alcanz a recriminarles antes de que una bala del Ejrcito le diera en un brazo. Era la primera vez que la heran en catorce aos de guerra. Volte a mirarse, not que el hueso no estaba daado, apenas le sala un chorrito de sangre.

Sigui echando bala y el Ejrcito continu con granadas. Karina llevaba en su morral un lanzagranadas con dos bombas. Oy un ruido y se agach. Dio la vuelta despacio. Tena una granada a sus pies. Pas un par de segundos antes de que explotara e hiciera explotar tambin las que cargaba en su espalda. Sinti que suba al cielo y volva a caer.

-Me mataron y dej hurfana a mi nia -segua gritando.

En ese momento su hija tena siete aos. Aunque la nia viva con su familia paterna en Medelln, Karina lograba que se la llevaran con frecuencia al monte para verla crecer. Despus la guerra se acrecent y perdieron todo contacto. Volvi a verla el da en que se desmoviliz.

-Aydese, negra, que no puedo cargarla sola -le insista la guerrillera que la acompaaba, una nia de 16 aos. Los dems se haban ido. En ese combate murieron catorce militares, doce quedaron heridos y doce secuestrados. Karina estuvo cinco das en coma y dur seis meses en hospitales de la guerrilla -en Medelln, a veces; y atendida por especialistas en los campamentos- y le hicieron varias operaciones para recuperar la vista y la audicin. Perdi la visin del ojo izquierdo y el tmpano derecho qued destruido. Estuvo un ao fuera de combate, desesperada, porque le gustaba la lnea de fuego. A su regres empez a usar una gafas oscuras que ocultaban su ojo muerto, y que le dieron ms misterio a su leyenda negra en las Farc.

Homicidio, rebelin, terrorismo, secuestro, concierto para delinquir, reclutamiento ilcito de menores y desaparicin forzada. Desde principios de 2000 Karina llevaba encima rdenes de captura por estos delitos. Los datos de inteligencia la relacionaban con hechos como la toma del casero Vijagual en Apartad; la incursin al cerro Montezuma en Pueblo Rico, Risaralda, en la que murieron trece militares y veinte fueron heridos. Su nombre apareca vinculado con las masacres de La Chinita, con treinta y cuatro muertos; y en la masacre de la finca Los Cunas, con quince campesinos muertos.

Tambin en el asalto del batalln de Jurad, Choc, en el que hubo veinticinco militares muertos y doce secuestrados. Pero fue la toma de Arboleda, en Pensilvania, Caldas, el 29 de julio de 2000, la accin que puso su alias en la mira de las fuerzas militares. En esa toma, planeada y comandada por Karina, quinientos hombres atacaron una estacin de polica en la que haba veintisiete agentes. Fueron das de combate con armas de largo alcance, cilindros de gas y un carro bomba. Algunos agentes -sin ms opcin de defensa- se vistieron de civil para tratar de huir. Otros se rindieron. Murieron trece policas y tres civiles fueron asesinados; uno de ellos, segn datos oficiales, fue incinerado vivo.

Su sangre fra, y su capacidad para la estrategia y el combate -dicen que tena una facilidad extrema para disparar-, la hicieron ascender muy rpido en la guerrilla. Karina fue guerrillera rasa solo dos aos. Despus la nombraron comandante de escuadra -con doce hombres a su mando-, luego reemplazante de compaa y ms tarde form parte de la direccin del frente quinto. Intentaron darle cargos de formacin poltica y de manejo de finanzas. Pero no pudo con eso. Lo suyo era el combate. Le adjudicaron un comando de cuarenta guerrilleros con un objetivo claro: recuperar la zona de Santa Fe de Antioquia, que las Farc haban perdido por los paramilitares. Karina lo logr. En respuesta, el secretariado la envi al frente 47 y la nombr comandante.

All deba mandar sobre medio millar de hombres que operaban en el suroriente antioqueo. Su alias se volvi el terror en municipios como Sonsn, Nario y Argelia. Crecieron los retenes ilegales, las quemas de carros, los asaltos a estaciones de polica. Habitantes de Nario cuentan que hizo matar a un hombre porque abusaba de las mujeres y que pas lo mismo con dos campesinos, padre e hijo, porque robaban. El polica retirado Miguel Antonio Pez afirm que ella lo mand castrar.

-Hay una seora de las Farc llamada Karina que hay que capturar -dijo el presidente lvaro Uribe en un consejo comunal del 2002. A partir de ese momento se convirti en la mujer ms buscada del pas. Y en la obsesin del Presidente, que ofreci 1.500 millones de pesos como recompensa. Karina lo oa 'tena un radio a su lado, siempre' y reforzaba su seguridad. Su arma era un brazo ms. El M16 corto era su preferido. Con l a sus hombros extendi el poder del frente 47.

-Yo renda en lo que me ponan a hacer. Simplemente obedeca -dice hoy Elda Nellys Mosquera-. Esas capacidades las saqu de mi casa. Mis padres me ensearon a trabajar duro y a no desobedecer.

En su casa fueron doce hijos. Tres murieron casi recin nacidos y ella no supo de qu. Solo recuerda que su mam le deca que se iban muriendo. Vivan en una casa campesina del corregimiento de Currulao, en Turbo, Antioquia. Su pap, chocoano, haba logrado conseguir un pedazo de tierra y cultivar maz, que era lo nico que daba algo de plata. Aunque cuando recoga una cosecha ya la deba, cuenta ella. La casa tena dos piezas, una para sus paps y los nios menores y otra para el resto de los hijos. Ni su pap ni su mam saban escribir -todava no saben- y les decan que no vala la pena ir a la escuela. De todos, Elda Nellys fue la nica que pudo aprender a leer y escribir.

Lleg hasta quinto de primaria porque la mandaron a vivir con la abuela y ella pag sus estudios. 'Pero no era gratis. A cambio yo tena que vender mazamorra y arepas. La plata era para ella'. A los 12 aos volvi a casa porque su pap le dijo que ya era suficiente de estudio. La puso a trabajar la tierra, a recoger maz. Lograba reunir unas dos o tres cargas.

-No era mucho, pero al menos tenamos para el 'estrn' de diciembre. Los campesinos no probamos ropa nueva sino el fin de ao.

Sus paps formaron parte del Partido Comunista y Elda Nellys, adolescente, no oa hablar de otra cosa que no fuera la Juco, la Juventud Comunista. Un hermano mayor se fue antes que ella a la guerrilla y en casa solo se deca que 'se haba ido con los muchachos del monte'. Otro hermano sigui sus pasos y muri en combate. Ella tena 16 aos cuando se uni a las Farc. Antes de eso haba soado con lo que casi toda nia suea, casarse, ser enfermera. Pero sali convencida para la selva. En septiembre de 1984 ingres al frente quinto. Lleg al mismo tiempo que otras dos vecinas. A una le pusieron el alias de Daisy, a otra, Viviana. A ella le toc Karina. Hasta ese momento no haba tenido un arma en sus manos. Solo las haba visto del brazo de los guerrilleros que rondaban su vereda. Los primeros das de guardia se sinti incmoda con un revlver. Cualquier ruido la asustaba y pensaba que estaba sin carga y no iba a poder reaccionar. Se fue familiarizando. Mucho.

-Matar por matar no me gustaba -dice-. Ni siquiera me daba cuenta de si mis balas daban en cuerpo o no. En el afn del combate es imposible saber. A veces me acercaba a los muertos para quitarles la ropa o el fusil, si los necesitaba. Pero ya. Haba otros compaeros que s se volvan locos por matar. Tocaba soltarles gallinas para que les dispararan y calmaran la fiebre.

Hacia afuera mostraba su cara ms cruel. Hacia adentro era una comandante amiga de su tropa. Recibi varias sanciones de sus superiores por cuenta de esa actitud. Alguna vez 'Ivn Ros' -el guerrillero que muri a manos de 'Rojas', su jefe de seguridad, que lo mat para cobrar la recompensa y luego cort su mano para demostrar su muerte- le recrimin que metiera en su caleta a mandos medios (sus parejas siempre fueron mandos medios) y armara relajo con ellos. 'Eso no es propio de un comandante -le dijo Ros-. Usted no est para hacer corrillos'.

Karina le contest que entonces prefera no ser jefe, porque no iba a dejar de estar cerca de su tropa. 'Los muchachos que salan conmigo a combate saban que iban a estar seguros -dice, todava con cierto orgullo-. Tenan la tranquilidad de que yo frenteaba al enemigo como tocaba'. A pesar de esa camaradera, no le temblaba la mano para ordenar fusilamientos por traicin o infiltracin. Ella no se encargaba de darles el tiro de gracia, pero s era quien dictaba el veredicto. Y casi siempre era la muerte.

-Orden muchos fusilamientos. A veces de menores de edad. Si pudiera devolver el tiempo, no hara eso. Les decamos ''ajusticiamientos', pero eran asesinatos. En las Farc, por reglamento, uno tiene que volverse malo.

Cuando 'michn'-alias de abelardo montes surez, guerrillero mando medio y pareja suya- le propuso que se entregaran, Karina pens que su novio -su 'compaero sentimental'- bromeaba. Fue en febrero de 2007. Su campamento estaba asfixiado por los operativos militares. En uno de ellos el Ejrcito dio de baja a su jefe de seguridad, 'Limn', uno de los pocos que se mantena firme y se la jugaba por ella.

-A usted qu le pasa? Yo de aqu salgo pero muerta -le respondi Karina a Michn. l, ms bajito, ms flaco, sin mando, se asust y alcanz a pensar que iba a mandarlo fusilar por haberle hecho la propuesta.

El cerco militar los acorralaba cada da ms. Escaseaba la comida. De los cientos de hombres que haba tenido a su mando quedaban menos de veinte, y Karina no confiaba en ellos porque eran recin llegados. El hecho de que el gobierno hubiera puesto una recompensa tan alta por su cabeza haba llevado a que pocos quisieran seguir a su lado. El antecedente de Ros tambin la haca pensar: cualquiera podra matarla y cobrar la plata. Karina y Michn se turnaban la vigilancia da y noche. Uno dorma, el otro velaba.
Al mismo tiempo agentes del Das hacan inteligencia para llegar a ella.
Saban, por lo encontrado en un campamento que abandon a la carrera, que detrs de esa armadura de hierro haba una mujer enamoradiza: lo supieron por un cuaderno que hallaron lleno de corazoncitos dibujados y cartas de amor. Los agentes dedujeron que la forma de acercrsele era por medio de su pareja. Contactaron a Michn y lo convencieron de que le planteara la desmovilizacin. Fue un trabajo largo en el que usaron tambin otro argumento: su hija, la nia que haba tenido en 1991 y que haba dejado con la familia del pap a los cuarenta das de nacida. Ya llevaba ms de cuatro aos sin saber de ella. 'Hgalo por su nia', le insista Michn. Karina por fin acept, pero pidi a su hija como garante de la entrega: desconfiaba del gobierno. Tom esa decisin porque senta que las Farc la haban abandonado y que solo buscaban que el Ejrcito la matara.

-Voy a hacer una ronda a ver qu hay por ah -fue lo ltimo que les dijo a sus hombres. No volvi.

El 18 de mayo del ao pasado desert, con una sudadera puesta y una pistola 9 milmetros. En varios municipios del suroriente antioqueo declararon da cvico para festejar. Semanas despus un juez especializado de Manizales la conden a treinta y tres aos de prisin por la toma de Arboleda. Pero por peticin del gobierno la Fiscala la incluy en la Ley de Justicia y Paz, y es posible que no pague ms de ocho aos de prisin. Se comprometi a confesar, a reponer a las vctimas, a ser gestora de paz. En ese papel ha aparecido en varios foros y encuentros acadmicos a los que llega a hablar de reconciliacin, esposada, protegida por agentes del Inpec, rodeada de escudos blindados.

No se ha arrepentido de haber dejado la guerrilla, pero s ha tenido das de depresin por cosas que se encontr en el camino. Su hija, de 17 aos y bachiller, la ha visitado en prisin y le ha dicho que no piensa vivir a su lado. Quiere seguir junto a la familia que la cri desde nia. Tampoco ha podido verse con Michn -preso en la crcel Modelo- porque el Inpec no le autoriza visitas conyugales. Hoy Karina -Elda Nellys, como prefiere- pasa sus das sola, en un pabelln destinado para ella, y en silencio. Sale temprano de su celda, a eso de las siete de la maana, despus del conteo, y se para en la esquina de un pasillo por donde entra un poco ms de luz solar. La luz elctrica le hace dao para los ojos.

Tambin escribe, pero lento. Cada vez que avanza una pgina sobre algo de lo que vivi en la guerra tiene que retroceder y volver a empezar porque se acuerda de ms detalles. 'Fue mucho'. De vez en cuando conversa con Alipio, un recluso que le ha enseado a leer la Biblia.

-Ahora madrugo a hablar con Dios y me acuesto hablando con l.

NOR-ORIENTE CALDENSE Y SUR-ORIENTE ANTIOQUEO

http://www.monografias.com/trabajos64/nor-oriente-sur-oriente-colombia/nor-oriente-sur-oriente-colombia.shtml


Colombia vivi una poca de extrema violencia, y el Nor-Oriente de Caldas (Aguadas, Pcora, Salamina, Marulanda, Manzanares, Pensilvania, Marquetalia, Saman, Victoria, Norcasia y la Dorada) y el Sur-Oriente Antioqueo (Sonsn, Nario y Argelia) no fueron la excepcin, pues all, como en muchos otros lugares de la geografa colombiana, la presencia narcoterrorista trajo desolacin, muerte, desplazamiento, hostigamiento, extorsin, y un sin fin de formas de violencia.

El terrorismo del frente 47 de la ONT (Organizacin Narcoterrorista) FARC (Fuerzas Armadas Revolucionarias Comunistas), fue especialmente pendenciero, ya que este grupo para demostrar su accionar delictivo, arremeti con violencia contra poblaciones aisladas, atemorizndolas y procediendo en forma desmedida contra campesinos inermes y desprotegidos.

Emplearon el terror como instrumento simblico de guerra, como estrategia efectiva, peroindigna para ganar lealtad entre la poblacin campesina; y para reafirmar esta violencia injustificada, atacaron y destruyeron indiscriminadamente estos pequeos poblados, compuestos por campesinos, propietarios de pequeas parcelas, asalariados y trabajadores informales.

En nombre de la revolucin se realizaban tomas guerrilleras, junto a las cuales se llevaban a cabo otro tipo de acciones como secuestros y asesinatos de gente inocente (como el del alcalde y el personero de Nario y el candidato a la alcalda de Saman); eventos seguidos de varias masacres, todas estas recordadas por su atrocidad, en especial, la de la vereda Samaria del corregimiento de Arboleda (Pensilvania, Caldas) donde asesinaron a 18 personas y se produjeron innumerables crmenes de lesa humanidad, sucesos que dejaron un nmero considerable de viudas y hurfanos.

La poblacin es desplazada y relevada sin mayor traumatismo. Este grupo narcoterrorista continua con su trabajo poltico de masas, con la incorporacin de menores de edad por fuerza a sus filas familia por familia, vereda por vereda, municipio por municipio, buscando tener afinidad con los clanes y lograr involucrar la tolerancia de toda una poblacin en la prctica de la industria del narcotrfico, acabando as con la economa regional.

Haciendo uso de su poder destructor, odio y maldad, emprendieron un sin nmero de acciones para apoderarse de la poblacin, el primero en sufrir este tipo de toma fue el casco urbano del corregimiento de Pueblo Nuevo (Caldas) el 26 de octubre de 1995, despus Florencia (Caldas) el 26 de febrero de 1996, al igual que la poblacin del municipio de Nario (Antioquia) el 01 de mayo de 1996 donde una fuerte explosin sacudi el municipio y destruy el esfuerzo de muchos aos, "El Palacio municipal" qued en escombros; y un ao ms tarde fue la poblacin del municipio de Argelia (Antioquia), la cual fue atacada en el ao de 1997 dos veces, la primera por parte el grupo narcoterrorista ELN y la segunda por las FARC.

No era historia lejana de otras tierras, eran las regiones del oriente y norte de caldas y el sur-oriente Antioqueo, territorios que quedaron a merced de los violentos.

El monstruo sigui deslizndose sigilosa y traicioneramente; Esta vez el turno de la desolacin y muerte a personas indefensas llego ms sangriento y desafiante que antes; El 18 de mayo de 1999, Florencia (Caldas) es atacado por segunda vez, al igual que el municipio de Nario, para un ao ms tarde tener que ser espectadores de uno de los ms macabros y horribles atentados hechos a una poblacin indefensa: Esta vez, el frente 47 de las ONT FARC destruyeron en su totalidad al corregimiento de Arboleda (Caldas), el 29 de julio del ao 2000.

La estrategia de las ONT FARC funcion en un mediano plazo, sometieron a una vasta regin al imperio del terror y de los cultivos ilcitos, a una economa que gira en torno a la hoja maldita de la Coca; no se poda invertir en algo ms que no fuera el negocio de la droga, en el nuevo territorio marcado por sangre y fuego, y ms aun, donde los campesinos fueron obligados a sembrar y producir pasta de coca para sostener la supuesta revolucin.

Era tal el abandono del gobierno nacional en estas tierras, que las ONT FARC el 20 de agosto de 2000, en plena plaza pblica del municipio de Nario Antioquia, lanza "el movimiento Bolivariano para una nueva Colombia" con la izada de la bandera de las FARC al ritmo de un vallenato.

El 13 de diciembre de 2002 fue la ltima toma guerrillera al casco urbano del corregimiento de San Diego del Municipio de Saman, donde los humildes habitantes fueron sorprendidos, quedando incomunicados por la voladura del puente que queda sobre el ro Manso, el 24 del mismo mes, sufriendo en carne propia el peligro y las consecuencias de la agresin terrorista por parte de ste frente narcoterrorista.

La recuperacin de estas tierras ha sido lenta y a costos muy altos, como el del asesinato del Coronel Juan Ricardo Muoz Ayala, quien muri vctima del terrorismo, cuando los violentos impactaron un helicptero que se encontraba en una misin de abastecimiento. Nuestros soldados, hroes de la patria, han tenido que enfrentarse a un enemigo que nunca duerme, siendo presas de las minas quiebra-patas, realidades que para el comn de la gente no son ms que un titular de prensa o de televisin amarillista, y que para las vctimas de la guerra es una cotidiana y dura realidad.

Campos minados, sembrados con odio, marcan profundamente esta guerra, generando pnico y dejando hondas cicatrices en los cuerpos y almas mutiladas de soldados y campesinos, que borran en segundos la sonrisa y la alegra de esa almas puras y limpias, almas que por amor a su escudo, su bandera y su patria sufren, pero lo ms tormentoso y aterrador es tener que ver como unos humildes nios son sometidos a campos de concentracin, prisioneros de su aula escolar, ya que no pueden correr por los caminos y campos, porque en un momento cualquiera un juego infantil se convierte en un juego macabro de dolor y muerte.

La historia del Norte-Oriente de Caldas y el Sur-Oriente Antioqueo se aceler con la llegada de nuevos contingentes de soldados, en especial, con la llegada de los Batallones de Contraguerrillas No 8, 57, 93, 102 ,104 y la Fuerza de Tarea "Dragn" Organizada con tropas del Batalln Ayacucho, San Mateo y Cisneros, apoyados con inteligencia, fuego de artillera y aviacin del Ejrcito, asignados al Comando Operativo No 3, el 01 de agosto del ao 2006 al mando del Coronel Emiro Jos Barrios Jimnez, actual comandante de la Octava Brigada en Armenia Quindo.

El Panorama para la fecha era desalentador, el frente 47 de la ONT FARC, contaba con ocho comisiones establecidas y organizadas con milicias clandestinas y una economa narcotraficante, de tal forma que controlaban todo el Norte-Oriente de Caldas y Sur Oriente Antioqueo. Para contrarrestar la amenaza en Caldas y Antioquia, el Comando del Ejrcito creo el Comando Operativo No 3, y de esta forma toma vida esta Unidad Operativa Menor, el cual emite el plan de campaa "HEROE", generando una alta actividad operacional en todas las reas y bases logsticas de retaguardia del Frente 47 ONT FARC y Bandas Delincuenciales al Servicio del Narcotrfico.

El Plan busca consolidar el concepto estratgico del Ejrcito Nacional, bajo las lneas estratgicas Operacionales, as:

Operaciones de Inteligencia; Ubicando cabecillas, finanzas, reas de acumulacin estratgicas y estructuras armadas.

Operaciones de Control Militar de rea Activo; Protegiendo a la poblacin civil y sus recursos sobre los diferentes ejes viales y con permanente seguridad en los cascos urbanos, en coordinacin con los diferentes organismos de seguridad del Estado y con el apoyo de la red de cooperantes y los Soldados de Mi Pueblo.

Operaciones de Destruccin; En Operaciones Conjuntas con la Fuerza Area Colombiana y en Coordinacin con la Polica Nacional, Departamento Administrativo de Seguridad (DAS), y el Cuerpo Tcnico De Investigacin (CTI) de la Fiscala General de la Nacin, neutralizando las organizaciones armadas, destruyendo la infraestructura econmica, capturando cabecillas y recuperando reas de acumulacin estratgica y rea bases logsticas.

Operaciones de Consolidacin; la jurisdiccin cuenta con las redes de cooperantes y la emisora de campaa para mantener el apoyo de la poblacin civil, respetando los derechos humanos y el derecho internacional humanitario.

Para lograr estas lneas estratgicas se asume una ofensiva permanente, atacando sistemticamente a la amenaza, con presencia de tropa en las areas de influencia geogrfica de este grupo, atacndolo metdicamente con maniobras ofensivas de contraguerrillas semana tras semana, ocupando sus areas campamentarias, interrumpiendo sus corredores de movilidad, controlando tanto los ejes viales como las areas geogrficas de difcil acceso, con apoyo de la aviacin y artillera.

Otro factor importante son las operaciones sicolgicas que estn direccionadas a reafirmar las polticas de seguridad y defensa nacional, para garantizar la convivencia pacfica entre los colombianos y lograr llegar a los integrantes de los grupos al margen de la ley, para generar en ellos algn tipo de conciencia y as, persuadirlos para que se acojan al programa de reinsercin y desmovilizacin del Gobierno Nacional.

El Comando Operativo No 3 cuenta con una emisora de campaa y un grupo de operaciones sicolgicas, dedicado a la labor constante de dirigirse a las diferentes tropas de los grupos al margen de la ley, para reafirmar su sentimiento patrio, para instituir una filosofa de trabajo de servicio al pas, a las instituciones y a la poblacin civil, quebrantando su voluntad de lucha y neutralizando su accionar terrorista.

La emisora del Ejrcito Nacional con sede en Pensilvania Caldas, ha logrado una campaa exitosa de desmovilizacin, acelerando y produciendo deserciones permanentemente, con la emisin de programas en horas claves como son el Amanecer Caldense y Amigo Guerrillero, dirigidos personalmente por el TenienteCoronel Wilson Daz Ortiz, Jefe de Estado Mayor y segundo Comandante del Comando Operativo No3, donde se difunden los mensajes de sus propios compaeros recin reinsertados, permitiendo la ubicacin inmediata por va telefnica de otro miembro del grupo, logrando su desmovilizacin o la denuncia de la poblacin por medio de mensajes de texto o llamadas oportunas a las lneas telefnicas de la emisora.

Los soldados del Comando Operativo No3 se han caracterizado por ser especialmente cuidadosos y rigurosos en cuanto al respeto de los derechos humanos, y en especial, por resguardar y garantizar la vida y la integridad personal de guerrilleros rendidos en combate y de desmovilizados, y tambin por la conciencia que se ha formado respecto del respeto de la ley y las normas del derecho internacional humanitario.

Otro factor importante en este proceso que se ha ido llevando en la zona anteriormente mencionada, son las acciones humanitarias en las areas de mayor conflicto, incrementando el acercamiento de la institucionalidad con las autoridades y los campesinos, fuentes insustituibles de inteligencia para generar crisis al interior de esta organizacin ilegal (Las FARC) y generar confianza de la poblacin con su Ejrcito.

Con este mtodo se fueron neutralizando sus milicias bolivarianas, generando inestabilidad al interior de su organizacin, logrando entregas y capturas masivas, como tambin, logrando la neutralizacin logstica en lo que corresponde a todas sus vituallas, en especial, los artefactos explosivos improvisados , localizacin y destruccin de insumos y laboratorios para el procesamiento de alcaloides, la erradicacin manual de los cultivos ilcitos, judicializacin y extincin de dominio a predios, y la neutralizacin de la extorsin, el boleteo y el secuestro.

Es innegable que otro elemento significativo en la desarticulacin del Frente 47 de las ONT FARC, es el valor cvico de los campesinos, quienes colaboraron con informaciones exactas, oportunas que han motivado para que estas personas engaadas se entreguen voluntariamente y se unan a los planes del gobierno nacional.

El Oriente de Caldas es un corredor de movilidad entre el ocano Pacifico y el interior del pas, oportunidad aprovechada por el Narcoterrorismo para tener y mantener sus corredores de movilidad en una regin tan volcada en s misma, alejada del mundo, de regiones separas y con pocas comunicaciones, y tan cerca de los centros de poder, como Bogot DC, Medelln, Bucaramanga, Cali, Pereira, Ibagu y Manizales.

Esta regin cuenta con diversidad de factores que hacen que la violencia sea difcil de combatir y que los actores armados puedan esconderse con facilidad y confundirse con la poca poblacin civil, entre ellos se encuentra el hecho de que tenga muchas fronteras interiores, que sea un lugar de difcil acceso geogrfico, y el que su poblacin sea dispersa.

Hoy, El Comando Operativo No 3 es liderado por Coronel Wilson Danilo Cabra Correa y despus de dos aos, podemos decir que contamos con altos ndices de seguridad, ideales para la inversin y el crecimiento de la economa regional. La campaa militar liderada en el oriente de Caldas neutraliz, debilit y desorganiz al frente 47 de las ONT FARC, reduciendo la amenaza a bandas delincuenciales, situacin que se evidencia en la prdida de control, tanto de las milicias como del territorio, a tal punto que en el Norte-Oriente de Caldas y el municipio de Nario Antioquia no delinque ninguna de estas estructuras.

En el pasado qued la poca en la que el Frente 47 se mostraba imponente por los campos y pequeas aldeas entre los departamentos de Caldas y Antioquia, el Comando Operativo No 3 ha debilitado militarmente a esta estructura terrorista de las FARC, al contribuir significativamente en la baja de su cabecilla Alias IVAN RIOS por parte de su compaero y jefe de seguridad Alias Rojas. As mismo con la neutralizacin en combate de mandos medios como: A. el To, A. el Pollo, A. Wilson Puto, A. Fabio Muelas, alias Sucre y la entrega voluntaria - desmovilizacin de mandos medios como: A. Rojas, A Garganta, A. El Zarco, A. El Flaco, A. Javier, A. Chamizo, A Marcado, A Caimn, A. Barranca, A. Ivn, A. Patilla, A. Ramiro, A. Chngale, A. Hctor Largo, A. Martn Fuego verde, A. Karina, A. El Zorro, gracias a la unin de todas las autoridades que han participado en este proceso como el Gaula Cundinamarca, La Cuarta, La Octava, La Sexta y La Dcima Cuarta, Brigada del Ejrcito, El Departamento Administrativo de Seguridad (DAS) Seccional Caldas y Antioquia, la Polica Nacional, la Fuerza Area Colombiana, y el Cuerpo Tcnico de Investigacin (CTI) de la Fiscala General de la Nacin.

Los resultados operacionales desde la creacin del Comando Operativo No 3 se representan en la neutralizacin de 388 Narcoterroristas (152 neutralizaciones en combate, 125 capturas, y 111 entregas voluntarias.) La destruccin de 1061 artefactos explosivos improvisados, la ubicacin y control 73 zonas campamentarias y logsticas, la erradicacin de 938 hectreas de cultivos de coca, y la destruccin de 116 laboratorios, logrando reducir la produccin, comercializacin y distribucin de pasta de coca, y el logro operacional ms significativo es el desvertebramiento del proselitismo armado, al neutralizar gran parte de las milicias Bolivarianas en el rea general de operaciones, con lo que se logro desarticular esta estructura.

Durante estos aos se frustraron las intenciones de las ONT-FARC de atentar contra la infraestructura econmica del pas y la regin, y en especial, los ejes viales por donde circula el 60 % de la economa nacional, representada en exportaciones e importaciones, sin excluir la generacin de energa y transporte de hidrocarburos. Se increment el desarrollo turstico al dejar expresar libremente las tradicionales fiestas patronales, como tambin la inversin extranjera en la regin del Nor-Oriente de Caldas y Sur-Oriente Antioqueo.

La sensacin de seguridad es evidente, y esto se ha logrado gracias al incremento del pie de fuerza y al desarrollo de operaciones ofensivas sostenidas sobre zonas consideradas reas bases, obteniendo a fecha de hoy un alto ndice de la tranquilidad esperada por los lugareos.

El desarrollo de Operaciones Militares sostenidas y contundentes sobre corredores estratgicos de la cordillera central entre los municipios de Pensilvania Caldas y Nario Antioquia, ha permitido bloquear las lneas de abastecimiento de la amenaza, recuperar las reas controladas, erradicar los cultivos ilcitos, y como resultado se ha obtenido doblegar la voluntad de lucha y capacidad de dao de lo que era el frente ms activo de la organizacin narcoterrorista hoy desarticulada por completo.

Ahora las nuevas generaciones estn creciendo en medio de la Paz y la tranquilidad, con la certeza de poder escuchar con la calma el canto de los pjaros, observar como las aguas cristalinas de nuestros arroyos corren sonoramente por los valles, llanuras y montaas, extasiados con el dulce sabor de las frutas de nuestra tierra, embriagados del verde selva y zambullidos con el azul del cielo, sin dejar de probar lo cerca que estamos del cielo con las nubes dispersas de algodn; y al unsono nuestros campesinos pueden decirle al mundo entero que Colombia es bella , nuestra tierras bonitas , donde se cultivan los frutos rojos que calientan el cuerpo y reaniman el alma.El caf ms suave del mundo..

LAS MALDADES DE KARINA, LA EXGUERRILLERA DE LA FARC

Fotografía 2: las guerrilleras mas jvenes adoptaban su alias para ganarse el respeto de los dems, su primer crimen fue un degollamiento y su fama sanguinaria hizo que el presidente uribe pidiera que la atraparan.

Fuente: Revista don Juan. [755]
Autor: Maria Paula Ortiz Y Foto Sebastian Jaramillo
Cantidad de Impresiones: 3,160
Editado Por: Cristian Giovanny Toro Sánchez.

COMPARTIR EN TUS REDES SOCIALES.

Comentarios